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Jefferson Pérez: 24 años de ‘gloria dorada’

24 años de la ‘gloria dorada’ para el Ecuador. Un 26 de julio de 1996, en Atlanta (Estados Unidos), el marchista Jefferson Pérez alcanzó la primera y, hasta ahora, única presea de oro en unos Juegos Olímpicos.


Hace 24 años, el cuencano Jefferson Leonardo Pérez Quezada conseguía la máxima presea en los juegos olímpicos convirtiéndose así en el primer ecuatoriano en hacerlo. Atlanta fue el escenario donde Jefferson, en los 20 km marcha, dejó huella no solo en aquella ciudad, sino en el mundo entero. Ese inolvidable 1996 donde todo el Ecuador se unía en un solo grito de esperanza, fe y alegría.

Corazón tricolor

La meta lo esperaba en el Centennial Olympic Stadium de Atlanta. Le tomó 1:20:07 cruzar la línea que lo llevaría a la gloria absoluta. Desde pequeño, su afición por el deporte lo llevó muy alto. La marcha fue una casualidad para Jefferson, pues empezó gracias a un favor que su hermano le hizo para que él entrene por una prueba de educación física. De allí, se vio su gran potencial para el deporte de tal manera que Luis Chocho le invitó a unirse a su club de entrenamiento. Desde ahí, Jefferson Cosechó victorias a base de valor y esfuerzo. Aunque la marcha no era de su agrado al principio, por sus «extraños movimientos», Jefferson vio en ella una oportunidad y llevó su potencial al máximo nivel. Así nació la leyenda del gran medallista ecuatoriano, de la humildad del carchi a la gloria eterna en Atlanta.

La carrera de su vida

Mundialmente, todo empezó con la medalla de bronce en el Mundial Juvenil de Atletismo de 1990 en Bulgaria. En adelante, Jefferson siempre apuntaría hacia arriba hasta llegar a ese momento que definiría su historia y la de millones. Un día viernes 26 de julio de 1996, Jefferson llegaba a la cumbre de la marcha mundial. Ese día marchó con toda el alma y venció el escepticismo de muchos, pues era solo un reducido número de personas quienes sabían quién era y creían en el más allá de todo. Venció al cronómetro, venció a sus rivales y venció adversidades para llegar a consagrarse campeón mundial en marcha. Vito Muñoz narró aquel momento y sus palabras quedaron impregnadas en miles de ecuatorianos y latinoamericanos del mundo.

«Gracias madre mía por haberme parido ecuatoriano, vamos Jefferson vamos, que todo el estadio se rinde ante tus pies.»

Así llegaba la medalla de oro a Ecuador. El himno se escuchaba mientras la bandera nacional lucía su esplendor mostrando el primer lugar por encima del ruso Ilya Markov (1:20:16) y el mexicano Bernardo Segura (1:20:28). Así, un 26 de julio, Jefferson hizo historia de tal manera que las autoridades nacionales decidieron declarar aquel día como el día nacional del deporte.

Tras lograr la presea dorada, el Gobierno de ese entonces (1997) declaró el 26 de julio como: ‘Día del Deporte Ecuatoriano’.

 


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