El evento deportivo más importante del mundo, los Juegos Olímpicos, se ha visto marcado por factores extradeportivos que han generado hitos en su historia.
La política en los Juegos Olímpicos
En Berlín 1936, los Juegos Olímpicos se desarrollaron cuando el partido Nazi estaba en el poder. Debido al contexto que atravesaba Alemania en ese entonces, los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Suecia, Checoslovaquia y los Países Bajos constituyeron movimientos para boicotear el certamen; asimismo, algunos atletas judíos apoyaron esta iniciativa. Sin embargo, la Unión de Atletas Aficionados de los Estados Unidos votó a favor de su participación en diciembre de 1935, resultando que otros países también acataran la resolución y, por lo tanto, el movimiento a favor del boicot fracasó.

En Londres 1948, después de la Segunda Guerra Mundial, Reino Unido acogía la realización del certamen; sin embargo, Alemania y Japón fueron vetados del certamen porque eran parten de las Potencias del Eje. Por otro lado, la Unión Soviética fue invitada al certamen, pero no enviaron a su respectiva delegación.
En Melbourne 1956, se celebraron los primeros Juegos Olímpicos boicoteados de la historia. España, Países Bajos y Suiza no asistieron por la negación del veto a la Unión Soviética, esto, debido a que los soviéticos invadieron Budapest, capital de Hungría, un mes antes de la realización del certamen. Por otro lado, Egipto, Líbano e Irak no participaron en el evento por la presencia de Israel tras la Guerra del Sinaí y China no viajó a la ciudad australiana porque fue aceptada la participación de Taiwán.
En México 1968, los primeros Juegos Olímpicos celebrados en América Latina se vieron marcados por lo suscitado el 2 de octubre de 1968, en la Ciudad de México, la matanza ocurrida en Tlatelolco, en la Plaza de las Tres Culturas, provocando la muerte de más de 300 personas, especialmente estudiantes universitarios que protestaban por sus derechos y reclamaban democracia al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). Además, estaban en contra del dinero invertido para la realización de los Juegos Olímpicos.

En Múnich 1972, los Juegos Olímpicos se envolvieron en aires lúgubres. El 5 de septiembre de 1972, mientras se desarrollaba el evento deportivo, ocho terroristas palestinos irrumpieron en la villa de los atletas israelíes en Múnich y ocuparon a la fuerza los alojamientos de los deportistas israelíes. Tomaron a once miembros del equipo olímpico israelí como rehenes y fueron asesinados por un comando del grupo terrorista Septiembre Negro.

En Montreal 1976, se suscitó un boicot masivo, porque más de veinte países africanos e Irak se negaron a participar en los Juegos Olímpicos por la participación de Nueva Zelanda; ya que, el equipo de rugby de dicha nación realizó una gira por Sudáfrica y había incumplido así la política de sanciones que pesaba sobre el Gobierno sudafricano por el apartheid.
En Río 2016, se constituyó el primer equipo olímpico de refugiados de la historia. El Comité Olímpico Internacional (COI) incentivó esta causa para visibilizar el problema de la migración que en dicho año alcanzaba a los 59,5 millones de individuos que tuvieron que salir de sus hogares a causa de los conflictos y la persecución.

ESTADOS UNIDOS y LA UNIÓN SOVIÉTICA
En los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 y Los Ángeles 1984, Estados Unidos y la Unión Soviética se boicotearon mutuamente.
En 1980 el boicot fue promulgado por Estados Unidos en protesta por la invasión soviética a Afganistán, resultando en que Estados Unidos no participara en los Juegos Olímpicos de dicho año, acción que incitó a que otros países tampoco participen en el evento deportivo.
En 1984 el boicot se promovió como una respuesta por parte de la Unión Soviética al boicot estadounidense. El resultado involucró a 14 países, liderados por la Unión Soviética, de los cuales, gran parte eran miembros o aliados del bloque soviético. El boicot produjo que los países involucrados organizaran los Juegos de la Amistad, a manera de “contraolimpiada”.





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